martes, 20 de abril de 2021

EL ORIGEN DE LOS INDOEUROPEOS

 

Las tesis de Colin Renfrew por fortuna hoy ya no cuentan con mucho crédito. Me explico mejor. Las tesis de Renfrew son el fruto de teorías elaboradas anteriormente por otros. Se trata de Vere Gordon Childe (1892-1957) y de Marija Gimbutas (1921-1994), los cuales -no obstante su indiscutible competencia y conocimiento en el campo arqueológico- han creado en realidad más confusión que solución de la paleoetnología europea. Vale la pena precisar la situación de esta disciplina a partir de principios del siglo pasado.

Hasta fines de la Segunda Guerra Mundial prevalecían las teorías alemanas sobre el origen nórdico de los indoeuropeos. Kossinna era el principal sostenedor de esta teoría. A la misma se opuso Childe desde 1926, que no podía aceptar por motivos ideológicos la tesis nórdica de Kossinna, considerada demasiado germana y filo nacionalscocialista.

Childe plantea que los indoeuropeos provenían de la zona de las estepas rusas y ucranianas comprendidas entre el Mar Negro, el Cáucaso, el Mar Caspio y el Volga. Según el estudioso anglo-australiano, la cultura de pertenencia de los indoeuropeos era la de los Kurganes (túmulo en ruso), denominada también de las Tumbas Ocradas, por el la costumbre de espolvorear los cuerpos, puestos en cajones de piedra dentro del túmulo, con ocre rojo, que facilitaba la descomposición de los cadáveres y se fijaba sobre el esqueleto. 

Naturalmente, tras la guerra se ha asistido a la declinación de las teorías de Kossinna y a la difusión de las de Childe, que entretanto había adherido al marxismo. Además, Childe desde 1936 había elaborado su teoría sobre la denominada "revolución neolítica". Sostenía que el neolítico había sido una verdadera revolución, dictada por "necesidades económicas". Todo esto no sólo ha sido superado sino que se opone claramente a la realidad histórica, como lo expresan sus más encarnizados partidarios.

En efecto, no hubo ninguna revolución, sino una lenta y progresiva transformación del sistema agregativo de los hombres mesolíticos, ocasionada por causas religiosas, culturales, políticos y de poder. Las nuevas dataciones de radiocarbón (ésta sí una verdadera revolución) han puesto en crisis también su teoría kurgánica, en cuanto han revelado dataciones más antiguas en el norte que en las estepas.  Adriano Romualdi en su libro sobre los indoeuropeos ha cuestionado fuertemente esas teorías. Childe cayó en un total escepticismo y sintiéndose superado se suicidó en Australia en 1957. 

Para vigorizar la tesis kurgánica surgió una discípula de Childe, la estudiosa báltica Marija Gimbutas. Entre 1956 y 1993 escribió diversos artículos sobre la cultura de los kurganes. En concreto ha sido ella la verdadera responsable de la elaboración de la teoría de la migración de los indoeuropeos de la cultura kurgánica en toda Europa, el norte incluido. Ella tenía argumentos más serios que Childe, aunque luego se revelaron inconsistentes por las dataciones del Carbono 14. 

Gimbutas elaboró luego la famosa teoría de la Diosa Madre, una especie de femenismo neolítico pacifista, destruido por los indoeuropeos violentos, armados con las hachas de combate y provenientes de las estepas. Sostenía, además, que ciertos signos impresos sobre los vasos neolíticos eran una anticipación de la escritura con ideogramas. 

También los planteos de Gimbutas fueron demolidos por los estudios concretos. Se demolió su feminismo, después su teoría sobre la escritura ideogramática y finalmente, a través de las dataciones por radiocarbón, la teoría kurgánica en favor del norte de Europa. 


Ernesto Roli entrevistado por Fabio Calabrese

https://www.ereticamente.net/2014/05/ereticamente-intervista-ernesto-roli.html





martes, 16 de febrero de 2021

ARETUSA Y ALFEO

 

 En la mitología griega suelen aparecer historias de amor que se combinan con las fuerzas naturales, los lugares considerados sagrados y las divinidades. Uno de esos casos es el que se refiere a Aretusa (náyade o ninfa de las aguas dulces de menor caudal que un río) y Alfeo (dios del río del mismo nombre ubicado en el Peloponeso).

El nombre Arteusa deriva del griego antiguo areté: virtud.

Narra el mito que la bella y casta cazadora Aretusa despertó la pasión del dios fluvial Alfeo. Cuando éste la persiguió y estaba por atraparla, surgió la diosa Artemisa en defensa de la náyade (del verbo griego náo: fluir). Esta diosa, entre otras funciones, protegía la virginidad de las doncellas. Era hija de Zeus y Leto, hermana melliza del dios solar Apolo. También estaba asociada con la la fertilidad y la caza.




Para impedir que Alfeo se apoderara de Aretusa, Artemisa o Artemis la convirtió en una fuente sagrada de un lugar distante: la isla de Ortygia, en las inmediaciones de Siracusa (Sicilia). Los griegos en su expansión por el mundo mediterráneo fundaron una gran cantidad de colonias en Sicilia y el sur de Italia, que se convertiría en la Gran Grecia (Magna Grecia), destacándose las poblaciones de Siracusa, Agrigento, Gela y Nápoles entre otras.

De acuerdo a la misma historia mitológica, si se arroja una taza de madera en el río Alfeo de Grecia la misma reaparecerá en la fuente de Aretusa. Esta creencia se debe a la creencia de que dicho río al desaparecer en el interior de la tierra, sin llegar a desembocar en el mar, continúa su curso de manera subterránea en búsqueda de la ninfa.


Ricardo Azcarate


miércoles, 27 de enero de 2021

LA URRACA. Etimología, historia y latrocinio

 Este término refiere tanto a un pájaro vocinglero europeo (de casi medio metro de largo, pico y pies negruzcos, plumaje blanco en el vientre y parte de las alas y negro con reflejos metálicos en el resto del cuerpo) de la familia de los córvidos como a cierta ave americana semejante al arrendajo.  Es domesticable. Se caracteriza por hurtar objetos pequeños y brillantes. 


En general no es agresiva, pero una variante australiana durante los últimos años se convirtió en un peligro contra la población de Bella Vista. A la manera de un caza bombardero se arrojaba sobre otros animales y personas para picotearlos. Declarada plaga, terminó siendo aniquilada.


En sentido figurativo, esta palabra se aplica a una persona charlatana y también a quien tiene la inclinación de recoger y guardar las cosas que encuentra. Provendría, aparentemente, de un antiguo nombre personal femenino castellano de origen ibérico: Urraca. 

Otra posibilidad es que sea una voz de origen onomatopéyico. Se nos ocurre una tercera hipótesis. Urraca podría originarse en el vasco urratu: rasgar, romper, desgarrar. La urraca sería un pájaro característico por esas acciones. Varias reinas de España y Portugal han llevado el nombre Urraca. Se destaca entre ellas la reina de Castilla y León Doña Urraca, hija de Alfonso VI. Vivió entre fines del siglo XI y principios del XII. Primero casó con Raimundo de Borgoña y luego, tras la muerte de éste, contrajo enlace con Alfonso I de Aragón. De esa manera se unieron las coronas de Castilla-León con la de Aragón. No obstante, terminaron enfrentándose y Alfonso la repudió. 




El teatro y los romances se han ocupado de estas mujeres gobernantes. Urraca, por otra parte, es el nombre de un cacique centroamericano de  Boruca (Costa Rica) que en el siglo XVI dirigió una rebelión contra los españoles durante nueve años. Los europeos ambicionaban el oro de la región. 

La asociación entre un nombre de mujer y esta ave de la familia de los cuervos estaría dada por su grito fuerte y áspero, considerándose que  las mujeres son más estrepitosas y locuaces que los hombres. La misma relación aparece en otras lenguas. El inglés magpie está formado a partir de Mag (hipocorístico de Margaret). El latín tardío gaia (grajo) derivaría del nombre femenino Gaia. En la misma lengua castellana también aparece la voz marica (hipocorístico de María) para designar a la urraca. 

Entre las numerosas leyendas folklóricas argentinas relacionadas con los orígenes de los animales, hay una referida a la urraca. Alberto Franco en la obra “Leyendas del Tucumán” refiere la siguiente:

“Había una vez una costurera ladrona, coqueta y orgullosa que tenía la costumbre de quedarse con parte de las ricas telas que le traían para su trabajo. Así se vestía lujosamente y cambiaba de trajes muy a menudo. Un día fue una mujer muy pobre para que le hiciera un vestido de dos colores: azul y amarillo. La costurera le pidió, como de costumbre, que comprara más cantidad de tela de la que necesitaba. A pesar de que el gasto era grande, la mujer cumplió con sacrificio sus indicaciones. Con los retazos que le quedaron, la costurera pudo hacerse un precioso vestido azul de pechera amarilla, y llena de vanidad lo lució en una fiesta. Pero aquella mujer pobre, que era la Virgen, para castigarla le hizo perder su forma humana y la convirtió en urraca. Aún lleva el traje de dos colores que la delató, y sigue siendo, como entonces, ladrona, coqueta y orgullosa."


Ricardo Accurso

lunes, 18 de enero de 2021

LENGUAJE, IDENTIDAD Y COSMOVISION

 LENGUAJE, IDENTIDAD Y COSMOVISION


Probablemente la revolución más decisiva en la historia de la Humanidad no fue ni la francesa ni la neolítica; ni su avance más decisivo la invención de la rueda o de la imprenta. Tal vez el paso crucial en la historia del hombre, el logro que marcó su destino, alejándolo para siempre de las restantes especies animales, fue el desarrollo de un lenguaje articulado. Probablemente nuestro antepasado el homínido sólo se convirtió en hombre cuando consiguió desarrollarlo.
El proceso de humanización es sinónimo de instauración del lenguaje que caracteriza a nuestra especie. 




La lengua es el logro más insigne de la humanidad. Con más matices que cualquier obra de arte. Más versátil que cualquier instrumento. Más complejo y sutil que cualquier otro sistema, es capaz de convertirse en seña de identidad por la que la gente está dispuesta a matar y a morir. Porque cada pueblo tiene su peculiar formar de hablar, que le confiere su identidad y lo diferencia de otros pueblos. La lengua es uno de los rasgos primeros, y más evidente, de entre los que otorgan a otra persona la condición de miembro de nuestra propia comunidad o ajeno a ella. Pocos factores colaboran tanto a crear conciencia de comunidad diferente como el hablar una lengua distinta. Casi todos los nacionalismos modernos, de dentro y de fuera de nuestras fronteras, tienen como substrato —aunque no necesariamente exclusivo— una minoría hablante de una lengua distinta de la que habla la mayoría.
En España, los nacionalismos con algún arraigo son aquellos en que se ha mantenido, en mayor o menor medida, la utilización de una lengua distinta del castellano (catalán, vasco, gallego). Y fuera de nuestras fronteras, el esquema se repite entre flamencos y valones en Bélgica, irlandeses e ingleses en Irlanda, turcos y griegos en Chipre, kurdos en distintos puntos del Oriente Medio. Puede decirse que entre dos poblaciones hablantes de lenguas diferentes existirá con gran probabilidad conciencia de ser dos pueblos diferentes. Y por el contrario, cuando hay una forma homogénea de hablar en una comunidad, no será difícil que se sientan un pueblo único, una sola nación. No hay medida más eficaz para erradicar los nacionalismos que el suprimir las diferencias lingüísticas. 
Ni forma más eficaz de potenciarlos que el mantenerlas o acentuar las. Y eso lo saben muy bien los políticos de uno y otro signo. 




Esa capacidad diferenciadora o unificadora de la lengua tiene motivos profundos.
La lengua es la ventana por la que el hombre contempla su mundo.
Aprehendemos y aprendemos la realidad mediatizados por la lengua que nuestros padres nos legan en herencia. Cuando enseñamos a hablar a un niño, no sólo le proporcionamos un instrumento de comunicación con sus semejantes.
También le imponemos un determinado análisis e interpretación de la realidad que lo rodea. La concepción que cada hombre tiene de la divinidad, de sus semejantes, de las relaciones de familia, del mundo, está indisolublemente implicada en la lengua materna en que rompió a hablar. Puede decirse que si conociéramos la lengua de un pueblo, aunque ninguna otra cosa supiéramos de él, estaría a nuestro alcance una buena parte de sus opiniones, creencias, concepciones; en una palabra, de su Weltanschauung.
Pues bien, el hecho de que usted y yo seamos indoeuropeos implica que un día, en un pasado remoto, fuimos, o mejor: nuestros antepasados y los antepasados de todos los demás pueblos indoeuropeos fueron un solo pueblo; un pueblo que hablaba una misma lengua, tenía conciencia de comunidad y compartía una misma concepción del mundo.
Hoy los indoeuropeos estamos esparcidos por los cinco continentes y hablamos multitud de lenguas variadas, que no nos permiten entendemos entre nosotros. Y por ello hemos perdido hace mucho tiempo la conciencia de nuestra unidad.


Francisco Villar: LOS INDOEUROPEOS Y LOS ORÍGENES DE EUROPA. LENGUAJE E HISTORIA. 

PECES Y LETRAS COMO SÍMBOLOS ESCATOLOGICOS (final de los tiempos)

 En 1938, a través de su texto "Los misterios de la letra Nûn", René Guénon interpreta la doctrina tradicional de los ciclos cósmicos-humanos (concepción circular del tiempo, opuesta a la lineal presente en las sociedades modernas, y asociada con el mito del eterno retorno) a través del simbolismo de dos alfabetos considerados por él sagrados: el árabe y el sánscrito. Los concibe de esa manera porque vehiculizan de manera directa las revelaciones de una fuerza superior, sagrada. El latín y el griego antiguo no reciben  la calificación de sagrados porque los textos considerados tales por el pensador francés se utilizaron para traducir lo que originalmente se había escrito en hebreo o arameo.

La letra nûn, común a los alfabetos árabe y hebreo, y que termina la primera mitad del alfabeto árabe, corresponde simbólicamente a la BALLENA (es así que el profeta Jonás es llamado Dhûn-Nûn) y de una forma general al pez, considerado esencialmente como el "pez salvador": el Matsya-avatâra de los hindúes o el Ichthus de los primeros cristianos.




La ballena, en este aspecto, juega también el mismo rol que el DELFIN y, como éste, corresponde al signo zodiacal de CAPRICORNIO, en tanto puerta solsticial que da acceso a la "vía ascendente", pero es tal vez con el Matsya-avatâra que la similitud es más flagrante, como lo muestran las consideraciones extraídas de la forma de la letra nûn, sobre todo si se la relaciona con la historia bíblica del profeta Jonás.

Escribe Guénon: "Para comprender de qué se trata, es necesario ante todo recordar que Vishnu, manifestándose bajo la forma de pez (Matsya), ordena a Satyavrata, el futuro Manu Vaivaswata (1), construir el arca en la cual deberán ingresar los gérmenes del mundo futuro. Bajo dicha forma de pez guía seguidamente el arca sobre las aguas durante el cataclismo que marca la separación de los dos Manvantaras o ciclos cósmico-humanos ("eras de Manu") sucesivos, el decadente moribundo y el naciente.

El rol de Satyavrata es aquí similar al de Seyidnâ Nûh (Noé), cuya arca contiene también todos los elementos que servirán para la restauración (palingenesis o nuevo nacimiento) luego del diluvio (o catástrofe cósmico-civilizatoria)."


Información extraída básicamente de: 

Jean Robin: RENÉ GUÉNON. TEMOIN DE LA TRADITION (p.219)

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(1) Manu es el Legislador Primordial y universal, cuyo se nombre se encuentra bajo diversas formas en una gran cantidad de pueblos antiguos. Recordemos, por ejemplo, el Mina o Menes egipcio, el Menw celta y el Minos de los griegos.

miércoles, 13 de enero de 2021

LOS PRIMEROS ENCUENTROS (poesía de Arseni Tarkovski)

 

LOS PRIMEROS ENCUENTROS

Arseni Tarkovski

Cada instante de nuestros encuentros
celebramos, como una presencia Divina,
solos en todo el mundo. Entrabas
más audaz y liviana que el ala de un ave;
por la escalera, como un delirio,
saltabas de a dos los escalones, y corrías
a través de las húmedas lilas, llevándome lejos,
a tus dominios, al otro lado del espejo.



Cuando llegó la noche, recibí la gracia,
las puertas del altar se abrieron,
y brilló en la oscuridad, en el espacio
la desnudez, y se inclinó lentamente,
y despertando, pronuncié: "'¡Benditas seas!",
y enseguida percibí la insolencia
de esta bendición. Dormías,
y para pintar tus párpados de aquel azul eterno
las lilas se inclinaron hacia ti desde la mesa.
Tus párpados azules ahora estaban
serenos, y tibias tus manos.

En el cristal se percibía el pulso de los ríos,
el humo de los cerros, el resplandor del mar,
y una esfera en la palma de la mano sostenías,
de cristal, y dormías en el trono,
y ¡oh Dios Santo! eras mía solamente.



Al despertarte, había transformado
el común lenguaje cotidiano
y con renovada fuerza se colmó la garganta
de vocablos sonoros, y la palabra "tú", tan liviana,
quería decir "rey" ahora, revelando su nuevo significado.
De pronto, en el mundo todo ha cambiado,
hasta las cosas simples, como la jarra, la palangana,
cuando se erguía en medio de nosotros, cuidándonos,
el agua, dura y laminada.

Fuimos llevados hacia el más allá,
y se abrían ante nosotros, como por encanto,
las ciudades milagrosas, y nos invitaban a pasar,
la menta se extendía bajo nuestro pies,
las aves seguían nuestro camino,
los peces remontaban nuevos ríos,
y el cielo se abrió ante nuestros ojos...
Mientras seguía nuestra huellas el destino,
como el loco, armado de una navaja.


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Esta poesía aparece recitada en el inicio de la película EL ESPEJO de Andrei Tarkovski, hijo del poeta. 
En esta películas son constantes las referencias a la literatura rusa (Dostoievski, Chejov, Pushkin) y también a la Divina Comedia de Dante Alighieri. 

EL AMOR BRUJO y EL DESCENSO A LOS INFIERNOS

  

De manera inversa a LA DIVINA COMEDIA de Dante Alighieri, que expresa una ascesis, una anábasis, un movimiento anagógico(1) (es decir, un ascenso hacia estados superiores del ser, una elevación del espíritu), en EL AMOR BRUJO -la última novela del genial Roberto Arlt- se describe un descenso a los infiernos (una catábasis o movimiento catagógico). 




Así, Estanislao Balder (el protagonista principal) en el apartado LLAMADO DEL CAMINO TENEBROSO experimenta la siguiente situación:

"... buscaba romper los vínculos que lo ligaban a la sociedad de sus semejantes, para penetrar al subsuelo(2) donde se movían las larvas. Refiriéndose a semejante estado, decía Balder luego: 

'Si en aquellas circunstancias, un ser superior a mí, se me hubiera acercado para pronosticarme los millones de minutos de sufrimiento que me aguardaban, no habría retrocedido en mi propósito de estar junto a Irene(3). Cada pulgada cúbica de mi cuerpo exigía imperiosamente la prolongación del hechizo a que me había sometido la jovencita. Era imperiosamente necesario para mí el recorrido de esa misteriosa trocha de subsuelo humano, donde los pálidos recuerdos subconscientes, los ancestrales monstruosos(4) y los destinos ciegos aguardan para nutrirse de nuestra sangre, que allí les será concedida en profundos vasos.'"

Ricardo Accurso

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(1) Platón emplea el verbo anagein cuando se refiere a orientar la existencia hacia el topos uranos,el Cielo o mundo de las Ideas, de las cuales el mundo terreno es una pálida sombra, una mala copia.

(2) Inmediatamente recordamos MEMORIAS DEL SUBSUELO de Fedor Dostoievki, uno de los escritores más frecuentados, junto con Pío Baroja, por Roberto Arlt.

(3) Irene es la jovencita de la cual se enamora Balder (un hombre que ya tiene una mujer y un hijo), la cual ejerce un influjo rayano con lo sobrenatural. Se conocen "fortuitamente" en la estación ferroviaria de Retiro, donde Irene fija su mirada misteriosamente en Balder. Esta relación enfermiza recuerda a EL PARASITO de Arthur Conan Doyle, con la diferencia de que en esta novela del escritor escocés la mujer cautivadora no presenta ningún atractivo físico, al contrario, y es mucho mayor en edad (prácticamente una anciana) que el joven sobre el cual irradia un magnetismo avasallante que doblega su voluntad y lo esclaviza. Curiosamente, Irene es un nombre de origen griego que significa "paz", no reflejando para nada una relación caracterizada por la agonía, el combate entre potencias contrarias que llevan a Balder al terreno de la insanía mental.

(4) Aquí pareciéramos estar escuchando a Howard Phillips Lovecraft.